martes, 9 de diciembre de 2014

Evaluación de la imagen corporal: descarga de cuestionario adaptado y validado en español.

Desde el constructivismo se puede considerar el cuerpo como una experiencia (y una fuente de experiencias) candidata a la construcción de significado en el contexto de discursos y sistemas de constructos personales y prácticas discursivas relacionales, sociales y culturales. Estos procesos de construcción operan a múltiples niveles configurando la corporalidad como una vivencia multidimensional: el cuerpo es vivido a la vez como objeto (“me duele la cabeza”), como identidad (“soy esbelta y ágil”), como discurso (“cuidarse es importante y hay que estar en forma”) y como concepto cultural (“las personas corpulentas son más extrovertidas”).


La peculiaridad del cuerpo en relación a otras experiencias candidatas al significado es que en este caso nos constituye muy literalmente: no es que “tengamos” un cuerpo; es que lo somos. El dualismo característico del pensamiento occidental ha llevado a que nos veamos como mentes que habitan cuerpos, pero en un sentido profundo la separación entre ambos es un artificio cultural. No hay procesos mentales descarnados ni conciencia de corporalidad o experiencia sensorial sin procesos mentales. Karl Popper, por ejemplo, afirmaba que los órganos de los sentidos incorporan sus propias teorías referiéndose a la evidencia de que ya desde la percepción se dan fenómenos de cognición (nuestra visión busca y reconoce patrones activamente desde el nacimiento, no sólo “escanea” el entorno de forma neutral como podría hacer una cámara).

Esa conexión intrínseca es lo que me lleva a recordar la importancia de incluir la conciencia del cuerpo y de la imagen corporal en psicoterapia, algo que como decíamos en uno de los trabajos incluidos como enlaces en esta entrada se ha considerado a veces banal o secundario frente a los  procesos intelectuales supuestamente más elevados.

Sin embargo, la relevancia de la imagen corporal para nuestro trabajo clínico queda clara cuando se revisa la evidencia de que:


  • Entre las personas que se consideran menos atractivas se encuentra mayor incidencia de fobia social, ansiedad social y locus de control externo.
  • La satisfacción personal con el propio físico correlaciona con el grado de ajuste social percibido.
  • La falta de atractivo autopercibido comporta un factor de riesgo para el desarrollo de diferentes patologías mentales, así como una complicación en el curso de su recuperación.
  • El atractivo autopercibido del paciente es considerado como uno de los factores sociodemográficos que contribuye al buen pronóstico de la psicoterapia.
  • Los problemas y síntomas asociados a la imagen corporal o a la corporalidad en general caracterizan a un buen número de patologías psicológicas (incluyendo los tan abordados trastornos alimentarios): la hipocondría, los trastornos dismórficos corporales, las alucinaciones somáticas propias de algunas formas de trastorno paranoide, los trastornos de identidad de género y las automutilaciones y autolesiones.
  • Además, en los últimos años se han descrito otras formas menos comunes de patologías de la corporalidad tales como el síndrome de Munchausen, la adicción quirúrgica, la adicción a las transformaciones corporales cosméticas, la adicción al ejercicio físico y la musculación (“vigorexia”) y la apotemnofilia (el deseo obsesivo de que se ampute una parte del propio cuerpo).
  • No hay prácticamente ningún trastorno psicopatológico sin correlatos en la esfera de la corporalidad, y en algunos de ellos esos correlatos son especialmente nucleares: el desagrado por el propio físico, la falta de apetitos sensuales y las preocupaciones excesivas por el cuerpo de los pacientes depresivos; las disfunciones corporales evidentes en los trastornos sexuales; las alteraciones de la imagen corporal en la psicosis…
  • Por lo que respecta a la influencia de lo físico en lo psicológico, son evidentes los efectos traumáticos y en ocasiones emocionalmente devastadores de la pérdida de funciones o de partes del cuerpo debida a accidentes, cirugías invasivas o procesos patológicos, por ejemplo las desfiguraciones accidentales por quemaduras, las amputaciones quirúrgicas o como resultado de accidentes, las deformidades debidas a patologías genéticas o adquiridas…
  • En la misma línea de lo anterior, también resultan evidentes en la clínica y en la investigación los efectos negativos para el estado de ánimo y la autoestima de algunos pacientes de alteraciones de su imagen corporal no tan dramáticas como las anteriores pero sumamente invalidadoras para ellos desde sus propios sistemas de constructos personales: el sobrepeso o lo contrario, los cambios corporales debidos a la edad o a condiciones de sus vidas, peculiaridades de su físico que viven como inaceptables

Teniendo en cuenta todo lo anterior, no es raro que en muchos procesos psicoterapéuticos aparezcan preocupaciones corporales asociadas que el terapeuta puede querer abordar y tratar como objetivo de su intervención.

Cuando esto es así, y para finalidades de evaluación del estado del cliente y de sus procesos de cambio o falta de ellos, parece muy conveniente disponer de un instrumento validado y clínicamente útil de evaluación de la imagen corporal.


Eso es precisamente el Cuestionario de Imagen Corporal (versión española del Multidimensional Body Self Relations Questionnaire reducido y adaptado) validado por nosotros en 2009 y utilizado en múltiples proyectos de investigación así como en la práctica clínica.


En su versión final, el Cuestionario de Imagen Corporal se compone de 45 ítems agrupados en cuatro factores, un primero más genérico y otros tres más específico: (1) Importancia Subjetiva de la Corporalidad (ISC, 30 ítems), (2) Conductas Orientadas a Mantener la Forma Física (COMF, 7 ítems), (3) Atractivo Físico Autoevaluado (AFA, 3 ítems) y (4) Cuidado del Aspecto Físico (CAF, 5 ítems). La fiabilidad del cuestionario, medida a través de su consistencia interna, es de 0,884. La de cada factor es la siguiente: ISC=0,940; COMF=0,807; CAF=0,709; AFA=0,842.


El Cuestionario de Imagen Corporal ha mostrado una buena validez predictiva al permitir discriminar en todos los factores menos en el COMF (a) un grupo de voluntarios sin problemas de imagen corporal de otro de pacientes con problemas en ese ámbito y (b) un grupo de pacientes antes de someterse a cirugía estética del mismo grupo después. En síntesis se trata de un instrumento de medida de la imagen corporal breve, fiable, válido y sensible al cambio, lo cual lo hace idóneo para su uso con pacientes en general, incluidos por supuesto los pacientes en psicoterapia.


De hecho, y a diferencia de otros instrumentos en este ámbito, no se trata de un cuestionario sólo orientado a medir problemas, sino a evaluar la imagen corporal en sí misma. Por tanto, no es sólo aplicable a personas de las que se sospeche que padecen algún tipo de trastorno dismórfico o insatisfacción corporal sino a cualquiera para quien se considere relevante la evaluación de su imagen corporal (se recomienda su uso con mayores de 15 años ya que en menores de esa edad puede no resultar adecuado). Esta peculiaridad dota al cuestionario de una posibilidad de uso mucho mayor que los que son específicamente sintomáticos.

En cuanto a la interpretación de los resultados es importante tener en cuenta lo siguiente:



El Factor ISC mide tanto la importancia atribuida al aspecto físico, a la salud y a la buena forma física como el concepto que se tiene de uno mismo en esas dimensiones. Por lo tanto, cuanto mayor es la puntuación en este factor mayor es la importancia subjetiva y mejor el autoconcepto en estos aspectos (apariencia, salud y buena forma). Puntuaciones muy altas indicarían que quien responde le da una importancia extrema al aspecto físico, la salud y la buena forma y que al mismo tiempo tiene un excelente concepto de sí mismo en estas dimensiones. Por el contrario, puntuaciones muy bajas indicarían que quien responde no le da importancia a su aspecto físico, salud y buena forma y que al mismo tiempo tiene un mal concepto de sí mismo en estas dimensiones.


El Factor COMF mide la frecuencia y regularidad de conductas orientadas a mantener la forma física. Por lo tanto, a mayor puntuación en este factor, mayor frecuencia y regularidad de ellas. Puntuaciones muy altas indicarían que quien responde dedica una gran cantidad de tiempo y esfuerzo a mejorar y mantener su forma física. Por el contrario, puntuaciones muy bajas indicarían que quien responde no dedica prácticamente ninguna atención a este particular.

El Factor AFA mide el atractivo físico autoevaluado y especialmente el atractivo sexual. Por lo tanto, a mayor puntuación en este factor más siente la persona que es sexualmente atractiva. Puntuaciones muy altas indicarían que quien responde considera que su cuerpo es sumamente atractivo sexualmente. Por el contrario, puntuaciones muy bajas indicarían que quien responde considera que el atractivo sexual de su cuerpo es casi nulo.

El Factor CAF mide la frecuencia de las conductas orientadas a cuidar del aspecto físico más externo (vestimenta, peinado, peso, movimientos) y a comprobar los posibles cambios en estos detalles. A mayor puntuación mayor frecuencia de esas conductas y mayor importancia atribuida a esos aspectos. Puntuaciones muy altas indicarían que quien responde está sumamente atento a su aspecto externo y lo comprueba muy a menudo. Por el contrario, puntuaciones muy bajas indicarían que quien responde no presta atención a su aspecto y no lo comprueba casi nunca.

El uso del Cuestionario de Imagen Corporal es libre y gratuito siempre que no se altere su estructura, que se mencione su origen y que no se destine a ningún fin comercial.

La forma correcta de citarlo es: Botella, L., Ribas, E., y Benito, J. (2009). Evaluación Psicométrica de la Imagen Corporal: Validación de la Versión Española del Multidimensional Body Self Relations Questionnaire (MBSRQ). Revista Argentina de Clínica Psicológica, XVIII, 253-264.



Es aconsejable leer el artículo en que se presenta su validación detalladamente antes de aplicarlo en la clínica o en la investigación. El trabajo se puede descargar aquí: http://goo.gl/tVv8DL (Bajo el epígrafe FULL-TEXT)



Igualmente es aconsejable leer el trabajo sobre imagen corporal que enmarca el uso del cuestionario. El trabajo se puede descargar aquí: http://goo.gl/8YNwFm 



Por último, el Cuestionario de Imagen Corporal en sí se puede descargar en este enlace: http://goo.gl/tVv8DL (Bajo el epígrafe SUPPLEMENTARY RESOURCES).


Si quienes utilicéis el cuestionario queréis informarme de los resultados obtenido en vuestros estudios estaré encantado de citarlos en mis propias investigaciones sobre el tema. Podéis contactar conmigo en lluisbg@me.com.